FRANKLYWNOW - Jornada de protestas antigubernamentales en Brasil

Jornada de protestas antigubernamentales en Brasil

By Por STAN LEHMAN
Associated Press

SAO PAULO (AP) - Grupos de manifestantes salieron el domingo a las calles de ciudades y pueblos de Brasil para participar en un día de protestas antigubernamentales a nivel nacional, considerado un termómetro del descontento popular con la presidenta Dilma Rousseff.

Las protestas, convocadas principalmente en las redes sociales por una serie de organizaciones, fustigan a Rousseff, cuyo segundo período en el gobierno se ha visto conmovido por un creciente escándalo de corrupción que ha involucrado a políticos de su Partido de los Trabajadores, así como por una economía vacilante, la depreciación de la moneda y el aumento de la inflación.

Es la tercera manifestación antigubernamental a gran escala este año, después de otras en marzo y abril.

Los analistas políticos creen que la concurrencia a las manifestaciones del domingo podrían determinar el futuro del movimiento de protestas. Si la convocatoria moviliza a multitudes podría aumentar las presiones sobre el gobierno, pero si la concurrencia es escasa podría dar cierto alivio a la presidenta.

Incluso en Sao Paulo, capital industrial y económica del país, donde el descontento con Rousseff tiende a atraer grandes multitudes, pareció inicialmente que muchas de las marchas previas tuvieron una afluencia relativamente modesta. Los seguidores de Rousseff en la ciudad realizaron una pequeña manifestación frente a las oficinas del mentor y predecesor de Rousseff, el ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva.

Miles de personas, muchas de ellas portando banderas nacionales, se manifestaron en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, aunque la afluencia fue menor que en la movilización de marzo.

La protesta de Río, en una avenida amplia que corre a lo largo de la playa de Copacabana, debía coincidir con una prueba de ciclismo previa a los Juegos Olímpicos de 2016, pero los organizadores cambiaron la ruta y el horario para evitar posibles enfrentamientos.

Las manifestaciones se llevaron a cabo en cerca de 16 estados, incluyendo la metrópolis amazónica de Belem, Recife, en el noreste; y en Belo Horizonte, en el centro del país.

En la capital, Brasilia, una marcha por una avenida central donde se levantan ministerios y monumentos parecía haber reunido a varios miles de participantes. Se anticipaban más de 200 marchas en todo el país.

Las manifestaciones fueron convocadas principalmente por grupos de activistas en la red que demandan desde el juicio político a la presidenta hasta el retorno a una dictadura militar como la que rigió de 1964 a 1985. Pero el fin de la corrupción parecía la exigencia principal mientras se amplía la pesquisa contra la corrupción en la compañía petrolera estatal Petrobras.

La operación "Lavado de coches" que comenzó hace más de un año como una investigación a un plan en el que se daban sobornos a cambio de contratos en Petrobras, ha expuesto la amplitud de la corrupción que permea en la sociedad brasileña debido a la implicación de miembros del Partido de los Trabajadores y de otras fuerzas políticas, así como de ejecutivos de poderosas compañías constructoras.

En Sao Paulo, la manifestante Marisa Bizquolo responsabilizó a Rousseff por el escándalo de Petrobras.

"Ella debe ser destituida u obligada a renunciar dado que en última instancia ella es responsable de toda la corrupción y el desastre económico en que se encuentra este país", dijo la médico de 62- años. "Pero me preocupa que no exista alguien que pueda tomar su lugar y dirigir un gobierno decente. No tenemos líderes".

Lincoln Carlos, un empresario de 60 años, dijo que se unía a la protesta de Río para reclamar el fin de la corrupción. "Han robado al país", afirmó. "Es vergonzoso".

En medio de una pesquisa por corrupción y la caída de la otrora boyante economía que ahora está al borde de la recesión, la popularidad de Rouseff ha caído a su menor nivel para un mandatario brasileño desde 1992, cuando el presidente Fernando Collor de Mello se vio obligado a dejar el cargo después de ser sometido a un juicio político por corrupción.

Una encuesta tomada este mes indicó que apenas el 8% de los encuestados consideraba que el gobierno era "excelente" o "bueno". Por el contrario, el 71% consideró que el gobierno era "un fracaso". La encuesta de Datafolha se basó en entrevistas a 3.358 personas el 4 y 5 de agosto y tuvo un margen de dos puntos porcentuales.

El Grupo Eurasia, organización asesora sobre riesgos políticos, consideró las protestas del domingo como un indicio importante a tener en cuenta.

"Mientras los llamamientos a la renuncia de Rouseff serán el lema central de las manifestaciones del domingo, el mayor riesgo para el gobierno sería que las protestas masivas se hicieran frecuentes y fuesen seguidas por movimientos sindicales", afirmó.

En 2013, una ola de protestas a nivel nacional tomó por sorpresa a los analistas ya que las multitudes más numerosas en una generación salieron a las calles antes del torneo de fútbol Copa Confederaciones, un año antes de la Copa Mundial de 2014.

Los manifestantes estaban indignados por los gastos generosos en estadios y otra infraestructura para el mundial, en contraste con el deterioro de escuelas y hospitales. La insatisfacción con los servicios públicos y los impuestos elevados sigue en ebullición mientras el país se prepara para los Juegos Olímpicos de Río en 2016.

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